LA COCINA QUE NOS REÚNE · GUÍA GASTRONOMIC

15 platos típicos de Chile para volver a cocinar en casa.

De la empanada de pino al caldillo de congrio: una guía para elegir qué cocinar, conocer cada preparación y armar una mesa con sabores chilenos.

Explorar los 15 platos
Pastel de choclo dorado en una fuente de greda, imagen ilustrativa

Comidas chilenas para distintos días y distintas mesas

La cocina de casa no necesita un menú complicado para sentirse especial. Algunas preparaciones piden una tarde tranquila junto al horno; otras nacen en una olla que reúne carne, verduras y caldo. Esta selección incluye platos de horno, guisos, preparaciones con choclo y comidas de mar, para que puedas elegir según el tiempo y los ingredientes que tengas.

No es una lista definitiva de toda la gastronomía chilena. Cada familia tiene sus versiones, y esa diversidad también es parte de la cocina. Aquí presentamos las preparaciones que desarrollamos en Chile en tu mesa, nuestro recetario digital con cantidades y pasos completos.

01 · Horno y reuniones

Empanadas de pino

El pino de carne y cebolla, las aceitunas y el huevo duro se encuentran dentro de una masa horneada. Preparar el relleno con anticipación ayuda a organizar el trabajo: el armado necesita un pino frío, que conserve su jugo sin humedecer en exceso la masa. Es un plato que invita a cocinar en compañía, repartiendo las tareas de estirar, rellenar y cerrar.

Para tu mesa: Acompáñalas con pebre y una ensalada fresca.

02 · Un clásico de verano

Pastel de choclo

La cubierta de choclo molido y albahaca contrasta con el pino de carne y cebolla que va debajo. El resultado depende del equilibrio entre una pasta de maíz cremosa y un relleno jugoso. Puede prepararse en una fuente familiar o en porciones individuales; en ambos casos conviene dejarlo reposar antes de servir para que mantenga mejor su forma.

Para tu mesa: Una ensalada chilena aporta un contraste fresco.

03 · Comida para compartir

Pastel de papas

Una capa de puré de papas cubre el relleno de carne y cebolla. El puré debe ser suave, pero con suficiente cuerpo para sostenerse al servir. Es una alternativa práctica para organizar el almuerzo: puedes avanzar los componentes por separado y terminar el montaje antes de hornear. El reposo después del horno ayuda a cortar porciones más prolijas.

Para tu mesa: Sirve con hojas verdes aliñadas al momento.

04 · Caldo y cuchara

Cazuela de vacuno

Carne de vacuno, papa, zapallo y choclo comparten un caldo que se construye con paciencia. La clave de organización es respetar los distintos tiempos de cocción: la carne necesita ablandarse antes de incorporar las verduras más delicadas. Al servir, reparte los ingredientes entre los platos antes de añadir el caldo, para que cada porción quede completa.

Para tu mesa: Lleva cilantro fresco a la mesa para agregar al gusto.

05 · La olla de todos los días

Carbonada

Sus pequeños cubos de carne y verduras hacen de la carbonada una sopa fácil de servir y compartir. Papa, zapallo y arroz dan cuerpo al caldo, mientras que un corte parejo ayuda a que las verduras se cocinen de manera uniforme. Es una buena elección para quienes prefieren una comida de cuchara sin piezas grandes de carne o vegetales.

Para tu mesa: Ajusta el caldo al final: el arroz sigue absorbiendo líquido.

06 · Masa hecha en casa

Pantrucas

Las pantrucas son trozos de masa sencilla que se cocinan directamente en el caldo. Cortarlas de un tamaño similar y agregarlas por tandas ayuda a que no se peguen entre sí. La versión de nuestro libro lleva carne y verduras, con una explicación del amasado, el corte y el orden de cocción para conseguir un plato reconfortante.

Para tu mesa: Reserva espacio en la olla para que la masa se mueva.

07 · Verduras con carácter

Charquicán

Papa y zapallo forman la base de este guiso, que se termina con una textura rústica: no necesita quedar como un puré completamente liso. La versión del recetario utiliza carne de vacuno y verduras. Controlar el líquido permite conservar esa consistencia de guiso espeso, y añadir los ingredientes en orden evita que algunos se deshagan antes de tiempo.

Para tu mesa: Si lo acompañas con huevo, cocina la clara y la yema según tus necesidades de seguridad alimentaria.

08 · El sabor del choclo

Humitas

El choclo molido se mezcla con un sofrito de cebolla y albahaca, y luego se envuelve en sus hojas. Además del relleno, el armado es parte importante de la preparación: conviene elegir y ordenar las hojas antes de empezar. Distribuir la mezcla en porciones parejas ayuda a lograr una cocción uniforme y a que cada paquete conserve su forma.

Para tu mesa: Sírvelas con tomate; el acompañamiento dulce o salado queda a gusto de cada mesa.

09 · Cocina de huerta

Porotos granados

Porotos frescos, zapallo, choclo y albahaca se combinan en una olla cremosa. En la versión con mazamorra, parte del choclo molido espesa el caldo sin necesidad de harina. El punto de los porotos guía el tiempo de cocción: deben quedar tiernos antes de terminar la preparación. Es un plato donde los ingredientes vegetales llevan el protagonismo.

Para tu mesa: Remueve con cuidado para conservar parte de los granos enteros.

10 · Una olla contundente

Porotos con riendas

Los porotos secos, el zapallo y los tallarines dan forma a este plato de fondo. La versión del libro incluye longaniza. Planifica el remojo y cocina primero los porotos hasta que estén tiernos; la pasta se incorpora cerca del final. Como los tallarines absorben líquido, al recalentar puede ser necesario agregar un poco de agua caliente.

Para tu mesa: El remojo de los porotos secos debe hacerse refrigerado.

11 · Tomate y choclo

Tomaticán

Tomate, choclo, cebolla y carne se cocinan en un guiso jugoso que funciona muy bien con arroz. El tomate aporta buena parte del líquido, por lo que conviene observar su madurez y el agua que libera antes de añadir más. La idea es mantener los granos de choclo reconocibles y una salsa que acompañe, sin que el plato quede seco.

Para tu mesa: El arroz graneado ayuda a aprovechar todo el jugo.

12 · Cocina de mar

Caldillo de congrio

El congrio se suma a un caldo con cebolla, tomate, papa y condimentos. Para cuidar la textura del pescado, se añade cuando la base ya está avanzada y se evita una ebullición brusca. Una olla amplia permite distribuir los trozos sin amontonarlos. Antes de servir, revisa con atención las espinas y procura mantener las porciones enteras.

Para tu mesa: Sirve caliente y agrega las hierbas al final.

13 · Sartén y ensalada

Pescado frito

Una cubierta dorada y un interior jugoso hacen del pescado frito una comida de fin de semana muy tentadora. Secar bien los filetes antes de cubrirlos y freír sin llenar demasiado la sartén ayuda a mantener una fritura más pareja. El libro lo acompaña con ensalada chilena y explica cómo organizar ambas preparaciones para servirlas a tiempo.

Para tu mesa: Ten listos el limón y la ensalada antes de empezar a freír.

14 · Una salsa para el arroz

Pollo arvejado

Presas de pollo, arvejas, zanahoria y cebolla se cocinan en una salsa casera. Dorar el pollo antes de guisar aporta sabor a la base. El momento de incorporar las arvejas depende de si son frescas o congeladas, para que no pierdan su textura. Es una preparación cómoda para un almuerzo familiar porque combina proteína, verduras y salsa en la misma olla.

Para tu mesa: Comprueba la cocción del pollo en su parte más gruesa.

15 · El plato de celebración

Bistec a lo pobre

Bistec, cebolla dorada, papas fritas y huevo se reúnen en un plato abundante. Su dificultad está más en la coordinación que en una técnica aislada: cada componente tiene un tiempo distinto. Adelantar el corte de las papas y la cebolla ayuda a trabajar con orden. La carne y el huevo se terminan cerca del momento de servir.

Para tu mesa: Empieza por los componentes que toleran mejor una espera breve.

Cómo elegir un menú chileno sin complicarte

Para una mesa de verano: combina humitas con tomate o prepara porotos granados. Si eliges pastel de choclo, avanza el pino mientras organizas la mezcla de maíz.

Para una comida de cuchara: cazuela, carbonada o pantrucas funcionan como plato principal. Revisa los tiempos de cocción antes de empezar y deja el corte de las verduras resuelto.

Para compartir el fin de semana: las empanadas permiten repartir el trabajo entre varias personas. Si prefieres pescado frito o bistec a lo pobre, prepara los acompañamientos primero y deja la fritura o la carne para el final.

En todos los casos, considera las porciones, los alérgenos y el tiempo disponible. Guarda las sobras refrigeradas con prontitud y sigue las indicaciones de conservación de cada receta.

Portada del recetario Chile en tu mesa
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  • 15 recetas chilenas
  • PDF en español
  • Pago único y entrega privada

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Ver el recetario y su contenido Imágenes ilustrativas creadas con IA. Libro digital para uso personal.

Preguntas sobre cocina chilena y el recetario

¿Esta página incluye las recetas completas?

Esta guía describe los platos y te ayuda a organizar un menú. Las cantidades, los pasos completos y los consejos de cada receta están en el libro digital Chile en tu mesa.

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